Artes plásticas y visuales

Acontecimiento, cuerpo y territorio: creación situada en el Putumayo

Texto curatorial

Las prácticas artísticas que se presentan en esta exposición se configuran como acontecimientos vivos: experiencias que emergen en el presente y producen conocimiento desde el cuerpo, el territorio y la relación con lo espiritual. No se trata de representar una realidad preexistente ni de fijar identidades culturales, sino de habitar el mundo desde una experiencia situada, donde creación, ritual y vida cotidiana se entrelazan en un devenir continuo. El arte aparece aquí no como objeto autónomo ni como práctica distanciada, sino como una forma de existencia que se produce en diálogo con los ritmos de la naturaleza, los saberes ancestrales y la memoria colectiva.

Las obras y prácticas reunidas en esta sala como pintura, instalación, grabado, fotografía, escultura y performance se comprenden como fuerzas activas, inseparables de los contextos sociales, espirituales y territoriales que las originan. Cada gesto creativo activa relaciones profundas entre cuerpo y entorno: ríos, montañas, plantas, animales, ancestros y comunidades no aparecen como paisaje ni como recurso, sino como sujetos vivos, portadores de agencia y memoria. El territorio se concibe así como cuerpo sensible, como espacio de cuidado, transmisión de conocimiento y vínculo afectivo.

Esta propuesta curatorial plantea una lectura que descentra la visión moderna y antropocéntrica del arte, abriendo paso a una ontología relacional, donde lo humano y lo no humano coexisten en condiciones de reciprocidad. El eje articulador de la exposición es el acontecimiento entendido como experiencia transformadora: una irrupción que activa memorias, restituye vínculos y genera sentido.

Las prácticas artísticas que conforman esta exposición dialogan de manera profunda con saberes ancestrales, rituales y formas de cuidado del territorio, activando una mirada crítica frente a las relaciones contemporáneas entre lo humano, la naturaleza y el entorno. A través de imágenes, acciones, objetos y registros, estas prácticas expresan una conciencia ética sobre la protección del medio ambiente, la defensa del agua, la vida vegetal y animal, y la memoria de los ecosistemas amenazados. El arte se posiciona así como un espacio de pensamiento crítico y sensible, donde creación y cuidado se entrelazan, y donde el acto artístico se convierte en una forma de atención, resistencia y responsabilidad frente al territorio que se habita.

El museo virtual amplifica esta experiencia al constituirse como un territorio expandido, en el que la virtualidad no sustituye el ritual, sino que lo prolonga y lo comparte, permitiendo nuevas formas de acceso y relación con las prácticas artísticas situadas. En este espacio, la exposición se plantea como un dispositivo de mediación que conserva la dimensión simbólica y experiencial del acontecimiento. El entorno virtual permite que el acontecimiento artístico trascienda la presencia física y se proyecte como experiencia sensible, sin perder su densidad simbólica ni su arraigo territorial.

En conjunto, esta exposición afirma el arte como práctica viva y situada, como acontecimiento que vincula cuerpo, territorio y comunidad. Como un espacio de activación sensible, donde el conocimiento se produce desde la experiencia, el ritual y una relación ética con el mundo.

Camina el territorio

Johana Marcela Gómez Varón

Artista, pedagoga

Johana Marcela Gómez Varón Egresada de Bellas Artes de Cali, magister en enseñanza de las ciencias, doctora en Artes de la Universidad de Antioquia, ha llevado su práctica más allá de los muros del arte tradicional. Vive y crea en el departamento del Putumayo desde 2006, donde su obra se ha trenzado a partir de su experiencia, memorias y saberes del territorio.

Como artista, su obra ha transitado entre la pintura, el performance, la instalación y la pedagogía viva. Como curadora, facilita el acontecimiento, el encuentro, el reconocimiento de los otros saberes que han sido históricamente silenciados. Su mirada decolonial apuesta por un arte que no se exhibe para ser consumido, sino que se vive como ceremonia, como conversación, como gesto de sanación colectiva.

En este museo virtual, Marcela Gómez nos invita no solo a ver, sino a sentir y pensar con el cuerpo.

Preguntas para reflexión cultural y educativa

  • ¿Qué elementos del territorio o la cultura del Putumayo puedes identificar en las obras?
  • ¿Qué emociones o ideas te transmite esta obra?
  • ¿Qué técnicas o materiales crees que utilizó el artista?
  • ¿Cómo dialoga esta obra con la naturaleza o la vida cotidiana del territorio?